Ódio aos judeus: um vírus mutante
Por Malkhut em 8/out/2006 em Antisemitismo
Por Edward Rothstein
Tradução livre: Diana Wang
En el congreso sobre antisemitismo que tuvo lugar esta semana en el Center for Jewish History (Centro de Historia Judía), un panelista contó este chiste judío clásico: Un judío se ofreció como anunciador en una radio y fue rechazado. Un amigo le preguntó por qué. “Es sencillo” y agregó con un agónico tartamudeo: “anti-s-s-s-semitismo”. El chiste se burla de la idea misma del antisemitismo y también de la excesiva sensibilidad judía sobre las frustraciones.
Lejos de una idea burlona sobre el antisemitismo, el congreso -organizado por Leon Wieseltier y Martin Peretz del New Republic y Leon Botstein, presidente del Bard Collage-, encontró el viejo virus colándose vital y fresco por el tejido de la cultura occidental, tomando nuevos senderos, buscando nuevos huéspedes y proponiendo nuevas amenazas.
Auspiciado por el IWO, Instituto de Investigación Judío, el congreso de cuatro días incluyó una lista impresionante de historiadores y académicos de las ciencias sociales, estudiosos del antisemitismo, periodistas y dirigentes de organizaciones judías. El tema del resurgimiento del antisemitismo también inspiró otro congreso esta semana, en París, organizado por el Centro Simon Wiesenthal y la UNESCO. Y el mes pasado, un simposio de un día sobre el mismo tema fue llevado a cabo en Ámsterdam en la casa de Anna Frank.
Esta confluencia de preocupaciones es también evidente en las siguientes publicaciones: “The Anti-Semitic Moment: A Tour of France in 1898? (El momento antisemita: una gira por Francia en 1898) por Pierre Birnbaum (Hill & Wang) y el que está a punto de aparecer, “The New Anti-Semitism: The Current Crisis and What We Must Do About It” (Jossey-Bass) (El nuevo antisemitismo: la crisis actual y lo que debemos hacer sobre ello) por Phyllis Chesler.
Tanto interés expresa preocupaciones que no son infundadas. En Francia, durante los últimos dos años, sucedieron cientos de incidentes antisemitas con sinagogas quemadas y ataques físicos a personas entre otros. En el congreso del IWO, el escritor judío, Konstanty Gebert, que usa solideo, dijo haber soportado más insultos durante unos meses en Paris que los recibidos en toda su vida en Polonia. El historiador Simon Schama contó que cientos de tumbas judías, entre las que estaban las de su familia, habían sido profanadas en el cementerio judío de Inglaterra dos semanas antes. Los ejemplos más paradigmáticos, sin embargo, vienen del mundo árabe donde florecen por doquier tiras cómicas al estilo de Der Stürmer y de los libelos sangrientos de la Edad Media.
Muchos de los incidentes de Europa occidental son ejecutados por jóvenes criados en comunidades musulmanas que convirtieron a los judíos en su principal objetivo de ataque. Pero los incidentes y las reacciones oficiales han generado una mayor amplificación del fenómeno del antisemitismo. Durante un cierto tiempo, el gobierno francés fue renuente a encararlos como actos antisemitas. En algunos casos los ha justificado o explicado como reacciones contra la política de Ariel Sharon en Israel o por la guerra contra el terror del presidente Bush. No sólo el gobierno, sino también la condena de estas políticas desde la izquierda europea han producido una benevolencia contagiosa.
Una cierta forma intelectual del antisemitismo asociada con la aguda crítica a Israel se hizo más frecuente. Por supuesto, la crítica a Israel no es forzosamente antisemita, y no es válido acusar de antisemitismo a toda crítica a Israel. Pero la crítica es antisemita cuando demoniza al sionismo, lo iguala al nazismo o justifica a organizaciones como Hamás y Hezbolá uno de cuyos propósitos constituyentes es la destrucción de Israel. Si la analogía nazi se aplica tan ávidamente a Israel podríamos pensar que es porque parece aliviar y absolver al acusador mientras que condena al estado de Israel al nivel más profundo del infierno. Pronto, la acusación se hace extensiva a los otros judíos.
En esta transformación del antisemitismo, los viejos mitos y nociones del pueblo paria reaparecen a menudo con nuevos disfraces. Por ejemplo, la idea de que los judíos se sacian con la sangre de los gentiles para objetivos rituales, se ha reencarnado en el chiste gráfico del diario The Independent de Londres el pasado enero que generó una firme protesta del gobierno israelí. Mostraba en una caricatura goyesca a un Ariel Sharon dibujado con rasgos étnicos propios de las imágenes antisemitas, engulliéndose la cabeza de un niño palestino mientras helicópteros israelíes tiraban bombas a su alrededor. “¿Cuál es el problema?” gruñe Sharon. “¿No vieron nunca antes a un político besando a un niño?”
¿Por qué estas nuevas formas de antisemitismo se volvieron familiares en Europa? ¿Por qué prosperan aún cuando el antisemitismo tradicional es abiertamente condenado?
En el congreso del IWO, Mark Lilla, que enseña Historia Intelectual Europea en la Universidad de Chicago, argumentó que los brotes antisemitas estuvieron asociados en la historia de la humanidad con crisis políticas. Con el conflicto entre la Iglesia y el estado en la Edad Media, con el Iluminismo en el siglo 18, con la crisis del totalitarismo en el siglo 20. Ahora, continuó, está sucediendo otra transformación, Europa se rebela contra la idea misma del estado-nación.
En la conciencia europea, el estado-nación está asociado a la fuerzas diabólicas del nacionalismo, la xenofobia y el fascismo. Luego de la Segunda Guerra Mundial, dijo el Sr Lilla, Europa pudo dejar de pensar en el tema de la soberanía; los EEUU y la NATO se hicieron cargo del paquete. Una de las consecuencias, agregó el Sr Lilla, es que las organizaciones no gubernamentales son vistas como un ideal político en contra de los estados-nación soberanos. En este escenario, Israel aparece como una anomalía, una nación-estado joven que insiste en su status, fuerza y soberanía, violando esa visión internacional contemporánea. Tal vez sea una de las razones para que Israel fuera tratado como paria en las Naciones Unidas, imposibilitado incluso de pertenecer a la Comisión de Derechos Humanos (su lugar lo ocupa Libia) y que sea sujeto de resoluciones que confirman la legitimidad de la lucha armada en su contra.
El Sr Lilla desarrolla argumentos propuestos por Robert Kagan sobre las diferencias entre los EEUU y Europa. Dice que tanto al anti-norteamericanismo como al anti-sionismo son la expresión de la oposición a la noción moderna de nación-estado que insiste en viejas ideas de poder. Europa no niega de plano los temas de soberanía. Por ejemplo apoya la inviolabilidad de las fronteras o la necesidad de un estado palestino. Pero son excepciones examinadas raramente con seriedad. En palabras del Sr Lilla: “Incluso el apoyo a los palestinos tiene una extraña cualidad apolítica en Europa”.
Pero no es sólo cuestión de ideología política. Alain Finkielkraut, el intelectual francés, sugirió que luego de la Segunda Guerra Mundial, Europa quedó obsesionada con el “nunca más”: “Nunca más políticas de poder. Nunca más nacionalismo. Nunca más Auschwitz”. Mientras los Estados Unidos podían celebrarse a sí mismos abiertamente, para Europa el recuerdo de la Segunda Guerra abría “un abismo”. Entonces, Europa se reivindicó a sí misma imaginando un mundo nuevo “un mundo tan humano, tan desprejuiciado, tan libre-pensador” en el cual la idea misma de un pueblo enemigo no era tomada con seriedad.
Pero entonces, en medio de este sueño ideal, aparecen los judíos. Sólo que esta vez “no son acusados de persistir tenazmente en su judaísmo sino de traicionarlo”. El nacionalismo israelí, su ejército y obstinación ofenden al universalismo de la izquierda europea y las simpatías antiglobalizadoras y evocan el pasado catastrófico.
Un antisemitismo de derechas sigue siendo injustificable, pero pasa a ser virtuoso cuando se sostiene en este pretendido universalismo antiglobalizante. Dice el Sr .Finkielkraut que son acusaciones que invocan las viejas tradiciones antisemitas: “Ven a los judíos como ese pueblo tan creído e intoxicado con su condición de elegido que rehúsa la idea de la humanidad universal”. En este pretendido rechazo, el judío, en su caricatura, termina siendo el racista arquetípico, o sea, el enemigo, el nazi.
Mientras que el judío fue otrora atacado por su asociación con la modernidad y el internacionalismo, ahora lo es por no aceptar el post-modernismo y el internacionalismo. Estos ataques, se sobreimprimen al antisemitismo más tradicional de radicales islámicos y nacionalistas palestinos que, paradójicamente, desconfían de la modernidad liberal universalista, cantan “muerte a los judíos” y proponen su propia imaginería sobre el nazismo.
Pero a pesar de todo esto, observamos también signos de cambios positivos a la luz de los eventos recientes. En el ultimo año, bajo la presión norteamericana algunas características concretas del gobierno palestino fueron revisadas. El mes pasado, Yigal Carmon, cuyo Instituto para la Investigación de los Medios en el Cercano Oriente ha traducido regularmente material del mundo árabe relacionado con los conflictos con EEUU e Israel, argumentó que hay ahora “significativos precursores de cambio en el discurso antisemita en el mundo árabe” (www.memri.org), con una disminución notoria de expresiones de extremo antisemitismo.
Algún día, tal vez, el viejo chiste judío sobre el locutor tartamudo podría tener menos niveles de lectura y ser expresión de que el antisemitismo se ha vuelto, tan sólo, motivo de broma.
Fonte em espanhol: http://www.dianawang.net/blog/?p=30
Texto original en inglês:
http://www.nytimes.com/2003/05/17/arts/17CONN.html?ex=1054183828&ei=1&en=23f285696d65b







Carta de Torahlaam à Comunidade Cistã
torahlaam@yahoo.com.br
Caros cristãos, é raro que um povo se mantenha mais de vinte séculos no exílio submetido a punhos de ferro em terra habitada por povos que teve contato, povos pelos quais se espalhou e pelos quais também foi dominado. Sabe-se que não existe estratégia imbatível quando o punho de ferro a que este povo é submetido é contínuo e que mudanças acíclicas exigidas para que ele se autodefenda é a automanutenção que exige um trabalho árduo por parte de quem encabeça as várias comunidades espalhadas deste povo, chamadas de comunidades da diáspora. É certo que a perseguição e o punho de ferro aumenta a união de um povo, assim como é certa que para esta automanutenção é necessário a manutenção das tradições, do idioma, da cultura popular e religiosa do mesmo. Houve um povo, em particular, que possuía vantagens sobre muitos outros povos, a saber, foi e ainda é um povo que nasceu sem pátria e desta forma perdura há muitos e muitos séculos.
Errantes a maior parte da sua existência, a ponto de o desejo de serem independentes se tornar uma gota de água no oceano de suas vidas, tal como beduínos no deserto, este povo calejou seus corpos e espíritos diante de povos estranhos a sua cultura para se manterem como povo. Devido ao seu modo de viver estranho, sofreram terríveis perseguições jamais testemunhadas pela civilização humana. Para se manterem como povo, ultrapassaram os piores obstáculos em todas as gerações pelas quais atravessou, mas o Eterno, Bendito Seja, jamais os rejeitou. Assim, o próprio Eterno forneceu, mais do que eles já possuíam, um enorme conjunto de habilidades não visíveis que oscilaram no tempo garantindo a eles alcançar aquilo que pretendiam e isto teve como base os registros que este povo deixou em seus livros sagrados, os quais contêm todo um desenvolvimento de sistemas de raciocínio que se exteriorizaram durante os séculos pelos quais se dispersou. Sistemas estes que quer oralmente quer através da escrita, mas que só este povo entendia pela crepitação envolvente e pela belíssima música que inebriava os alheios do desconhecido.
Caros cristãos, durante quase vinte séculos este povo foi escravizado pela igreja cristã, foi a mão de obra escrava mais usada da história da humanidade. Foi disperso, separado de sua terra e de seus entes queridos, foi quase destruído pela Inquisição, maldito seja o seu nome e os seus executores e foi quase exterminado pelo Holocausto, maldito seja o seu nome e os seus executores. Mesmo assim, este povo sobreviveu. Na verdade sobreviveu em várias ocasiões. Este povo se adaptou às várias circunstâncias. Cresceu e se multiplicou e no dia 15 de maio do ano de 1948 se transformou em uma nação. Este povo conservou a sua língua, a sua escrita, a sua cultura e a sua religião.
Este povo está em vilarejos, em municípios, condados, em metrópoles, em megalópoles. Este povo está em todos estes lugares, nas condições de pobres, mas não miseráveis, ricos, milionários, mega-milionários, mega-bilionários. Mas, atualmente, está se reunindo mais uma vez para realizar o longo e difícil caminho de volta. Este povo está realizando o Processo de Retorno que foi impossível há séculos atrás. O fim da dispersão deste povo está chegando. Quando isto acontecer, ele pisará a terra de onde veio, e fechará os olhos e sentirá o vento tocar os seus cabelos e rostos. Este povo comerá das tâmaras e romãs de baixo dos pés das oliveiras e verá o pôr do sol no deserto e no horizonte de sua cidade mais querida. Este povo caminhará por partes antigas daquela cidade até chegar ao muro do templo que restou, o muro onde por muito tempo passou a se lamentar e diante dele este povo saberá que tudo o que o seu Deus falou em outrora é verdade. Este povo saberá então que o seu longo e difícil caminho de volta chegou ao fim e que finalmente está em casa. Este povo é o povo judeu e o seu livro mais sagrado é a Torá.
Caros Cristãos, a experiência humana revela que fatos históricos ocorridos só sobrevivem durante muito tempo na memória de um povo quando a última pessoa a qual pertence este povo se lembra deles. O povo judeu, principalmente nestes dois mil anos, passou a confiar mais na própria memória do que na história, pois a memória é como fogo, é radiante e imutável, enquanto que em várias ocasiões a história foi narrada por homens que desejavam controlá-la, por homens que fizeram e ainda fazem de tudo para apagar a chama da memória com o objetivo de extinguir o fogo da verdade que, para eles, é muito perigoso. Deve-se ter muito cuidado com estes homens, pois eles são perigosos e violentos, e fazem de tudo para permanecerem na esfera do poder. As histórias narradas por eles sempre foram escritas ao longo dos séculos com sangue daqueles que podiam guardar lembranças e procurar a verdade. Muitos daqueles homens ainda hoje em dia procuram negar ou distorcer fatos históricos como as Cruzadas, a Inquisição e o Holocausto. Na sinopse da obra O Relatório de Buchenwald, da autoria de David Hackett, o Rabino Henry Sobel registra que esquecer o Holocausto é fazer com que ele se repita no futuro [O Relatório de Buchenwald – David Hackett – Editora Record – Rio de Janeiro (1999) - ISBN: 8501045691].
Além disto, muito do que foi e ainda é ensinado por aqueles homens permanece como verdade autêntica. Nós, judeus, guardamos todas as nossas amargas experiências em nossas memórias. Vencemos o medo, a fome, o frio, o desespero, a perseguição e continuamos a sobreviver neste mundo mesmo com o anti-semitismo à nossa porta. Enquanto isto, enquanto nós existirmos, continuaremos a narrar fatos históricos outrora suprimidos e abafados e, assim, rasgar a bandeira da mentira e do ódio que ainda reinam neste mundo.
As séries de textos abaixo ajudarão a vocês entenderem de uma vez por todas a posição judaica diante de Jesus de Nazaré e diante do Cristianismo.
Série de Textos I
001. http://www.midiaindependente.org/es/blue/2005/08/327365.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/es/blue/2005/08/327366.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327550.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327551.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327552.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327553.shtml
007. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327554.shtml
008. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327556.shtml
009. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327566.shtml
010. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327567.shtml
011. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327625.shtml
012. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327626.shtml
013. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327628.shtml
014. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327629.shtml
015. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327632.shtml
016. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327637.shtml
017. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327638.shtml
018. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327639.shtml
019. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327640.shtml
020. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327641.shtml
021. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327642.shtml
022. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327643.shtml
Série de Textos II
001. http://www.midiaindependente.org/es/blue//2005/08/327666.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/es/blue//2005/08/327672.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327993.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327994.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327995.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327996.shtml
Série de Textos III
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327846.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/08/327847.shtml
Série de Textos IV
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331663.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331664.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331665.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331988.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331989.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331990.shtml
007. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/331991.shtml
008. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332000.shtml
009. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332001.shtml
010. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332002.shtml
011. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332107.shtml
012. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332109.shtml
013. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332110.shtml
014. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332112.shtml
015. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332113.shtml
Série de Textos V
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332163.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332174.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332301.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332303.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332304.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332326.shtml
007. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332327.shtml
008. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332328.shtml
009. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332330.shtml
010. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332331.shtml
Série de Textos VI
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332581.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332667.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332695.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332860.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332862.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332951.shtml
007. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332952.shtml
008. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332965.shtml
009. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332967.shtml
010. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/332968.shtml
Série de Textos VII
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/333090.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/333094.shtml
Série de Textos VIII
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/334007.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/334204.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/334207.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335118.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335119.shtml
006. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335120.shtml
007. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335179.shtml
008. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335181.shtml
009. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335182.shtml
010. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/10/335184.shtml
Série de Textos IX
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335403.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335406.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335442.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335524.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335525.shtml
Série de Textos X
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/335658.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/339359.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/339360.shtml
Série de Textos XI
001. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2005/11/339376.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2006/01/343101.shtml
Série de Textos XII
001. http://www.midiaindependente.org/en/blue/2006/10/363046.shtml
002. http://www.midiaindependente.org/en/blue/2006/10/363053.shtml
003. http://www.midiaindependente.org/en/blue/2006/10/363081.shtml
004. http://www.midiaindependente.org/en/blue/2006/10/363100.shtml
005. http://www.midiaindependente.org/en/blue/2006/10/363101.shtml
Torahlaam | 22/fev/2007 | Responder
Shalom.. Obrigado que o Eterno tr Abrncoi
Edgar sa | 9/mar/2009 | Responder